jueves, 17 de mayo de 2012

Ascensor en picada

De repente, sin saber como llegaron ahí, se despertaron de un extraño letargo y miraron alrededor; todo estaba iluminado como si hubieran velas encendidas, pero no había ninguna vela, no había ninguna lampara, no lograban descubrir que era lo que iluminaba esa habitación, no había nada, solo el hall de un edificio;que no se notaba, pero ellos sabían, era muy alto.

Los dos eran distintas caras de una misma moneda, aunque no lo sabían. Uno de ellos parecía exangüe, como si la vida le hubiera chupado todas las energías, pero sin embargo se lo veía alegre y despreocupado, no tenia mucha musculatura que mostrar, bajo de estatura por herencia y ademas con una gran capacidad para mirar mas allá de la realidad, pero esa capacidad se vio cegada por los embates de la vida. El otro tenia un estado físico considerable, deportista por naturaleza, de altura notable que casi llegaba a los 2 metros, se le notaba una especie de tristeza interior difícil de explicar; "La primavera se presento una sola vez en ese cuerpo y ya lo abandono dejando paso al invierno nuevamente" era la mejor descripción para este personaje.

Las paredes se elevaban majestuosas unos 10 metros aproximadamente. El interior era antiguo, se notaba a las leguas, y parecía como si nadie hubiera hecho algún tipo de mantenimiento en muchos años. No había puertas ni ventanas, tampoco había rastros de escaleras. Lo único que lograron ver fue un ascensor desvencijado. Ambos estaban muy confusos, no sabían como habían aterrizado ahí, pero sin embargo, tenían una sola certeza y era que tenían que llegar a lo mas alto de ese edificio, fuera como fuera.

Queriendo salir de ahí iniciaron su búsqueda, lo único que encontraron fue el antiguo ascensor y al ir con el descubrieron que no era un ascensor convencional, no tenia botones, ni motor ni nada que lo haga subir; lo único que posibilitaba que el ascensor subiera era una soga gruesa que sobresalía a un costado de la maquina. Ambos sabían que el ascensor funcionaba con una polea, lo intuyeron al instante, y ademas sabían que no iban a poder subir juntos, se encontraban en una especie de juego macabro donde no había escapatoria y donde el creador de este juego quería separarlos, para salir de ahí tenían que trabajar juntos, lo sabían muy bien. Lo mejor era poner manos a la obra lo antes posible.

El sujeto alto y robusto agarro la soga como quien esta decidido a tomar el toro por las astas. -Subí vos primero y desde arriba vemos la manera en que me subas a mi- dijo. Era lo mas lógico que el mas fuerte físicamente subiera al mas débil pero ninguno de los dos sabia bien si luego iba a poder subir el segundo, ya que no conocían que había mas arriba. El ascensor empezó a elevarse suavemente, como meciéndose al compás de los jalones que daba el que estaba abajo. Mientras tanto quien iba dentro del ascensor pensaba que habría mas arriba, es como si estuvieran en un juego de competencia donde dos partes complementarias de una misma personalidad estuvieran tratando de alcanzar una meta muy alta, donde el seria la parte débil, que sucumbe antes las distracciones, los vicios, el desgano, los instintos u otros obstáculos que no permitieran que se llegue a esa meta, o que por si sola no podría llegar. Y su compañero fuera la parte fuerte, el superyó diría un famoso psicólogo de los años 20, que estaba dispuesta a sacrificarse por el bien del equipo, que pone a prueba sus capacidades a todo momento. Estaba tan ensimismado en su pensamiento que no se dio cuenta que el ascensor dejo de subir, sin embargo aun faltaba un buen trecho por escalar.

De repente siente que el suelo lo chupa hacia abajo y se encuentra en plena caída libre, con el ascensor chocando bruscamente con las estrechas paredes del pasadizo por donde hace unos instantes iba subiendo tranquilamente, contrario a cualquier razonamiento lógico que se pueda dar en un momento como ese, el hombre no chocaba contra el ascensor, ni se golpeaba con cada colisión que el ascensor tenia contra las paredes.

En una de esas tantas colisiones el ascensor golpea con tal brusquedad contra la pared que la atraviesa en seco y sale despedido del edificio, en plena caída como por magia, milagro o fenómeno paranormal incapaz de ser explicado el ascensor se engancha a unas de las lineas del trolebús que pasaba por ese lado de la ciudad, haciendo cobrar "vida" al ascensor, que empezó a moverse y circular por la ciudad guiado por el entramado de cables. Las paredes del ascensor se volvieron translucidas permitiendo a su ocupante ver el paisaje urbano. Tanto peatones como conductores que pasaban por ese momento ignoraban completamente al ascensor, parecía que no habían notado su presencia, mientras que el sujeto que lo ocupaba, al ascensor, parecía estar en estado de shock, no pudiendo creer que es lo que sucedía, con mil pensamientos atormentando su mente y sin entender nada de lo que pasaba.

En ese mismo momento, en algún lugar, durante la mañana, el ocupante del ascensor era despertado por un amigo.

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