viernes, 29 de marzo de 2013

De pie nada mas

Hoy estoy acá, si me preguntas como estoy solamente puedo decirte que estoy de pie, que me cuesta verte a la cara, me cuesta quererte, me costas vos.
Un sueño vago, una realidad dura de asimilar que pesa mas de lo que estaba preparado para cargar.
Una ilusión latente, tacita, la cual quiero eliminar, pero no me lo permitís, con tus ojos, tu cara, tu ser.

Un gran poeta contemporáneo una vez dijo  "Y sin tener valor enloquecí a mi alrededor, un baldazo de agua fría, un sueño en pesadilla al ver cerrado el local de ilusión sin que supieras quien soy". Hoy por fin, lo que creí era una poesía que comprendía, puedo sentirla, puedo saber que paso por su cabeza al escribirla.

Siento una melodía triste, guiada por un bandeon que me acompaña en todas mis actividades diarias, recordándome lo que era antes y lo que soy ahora.

Me transporto a lugares de fantasía, donde puedo habitar en paz, donde todo me es mucho mas fácil, mas mio, esa es mi propia realidad, pero luego vuelvo a la realidad que habito, a la que me toca vivir, y es mas fea, pero es de verdad.

Al ritmo de Oblivion me pierdo en mis pensamientos, pensando que hice mal, que hice bien, que no hice y me encuentro hace unos meses donde estaba bien, me sentía bien y creía en algo falso, inexistente.

Me hundo, y no quiero tocar fondo, no se con que me voy a encontrar de mi mismo, pero se que tengo que tocar fondo para volver a impulsarme y salir a flote, pero ¿Y si no quiero salir a flote? ¿Si me gusta estar así  , a veces me es imposible pensar en un masoquismo interno, del cual no soy consciente y que forma, muy arraigadamente, parte de mi.

En este estado siempre recurro a lo que me gusta llamar el "velo gris", que es lo que comúnmente llamo cigarrillo, pero se que esa pequeñísima salida de la realidad me esta matando, incluso mas que vos. Y no es buen terapeuta para estas situaciones, solo me recuerda  lo errado que voy, y lo duro de tomar el camino correcto.

Siento que llego un punto donde me hablas por lastima, o por compasión y hasta por obligación  no voy a decir que me afecta, porque es mentira. Y me miento, me miento a mi mismo al decir eso, pero se que es necesario decirlo, es necesario mostrarme fuerte, poner una mascara, de las que nunca me gustaron usar.

Siempre me considere alguien que podía modelarse a si mismo de acuerdo a la situación, hoy veo que esta situación me gano, me torció el brazo hasta mas no poder. Capaz fue por el paso del tiempo, capaz fue por mi cobardía o por mi ceguera, cual sea el motivo me veo ahora desnudo ante vos, con todo el poder de arrollarme y destruirme por completo con tan solo un gesto, un movimiento, una frase, una acción.

Y yo me encuentro acá, madrugada de viernes, esperando que me destruyas a voluntad cuando quieras.




Venia bien hasta que subiste a conocer la pieza, volverte a ver y a hablarte me hizo escribir

El Cuerpo

Absorto en mis pensamientos me descubrí caminando por los pasillos de lo que parecía ser un hospital. Recuerdo haber estado la noche anterior en mi casa, disfrutando de un buen café y unos cuantos cigarrillos que los disfrute como si fueran los últimos antes de encontrarme con mi cama luego de un día como cualquier otro. No se bien como llegue al hospital, me habré tomado un taxi o un colectivo, no podía recordar con claridad.

Dentro de las instalaciones se sentía una brisa muy fresca proveniente de uno de los aires acondicionados del lugar, por lo que supuse que afuera haría bastante calor, aunque la verdad no recordaba haber tenido calor cuando venia, en realidad no recordaba haber venido, no recordaba nada: No tenia pasado, solo estaba mi presente; no tenia ni pasado ni futuro.

Se me había acercado un Doctor y me estaba hablando, pero no preste atención a su discurso
- Me puede repetir lo que dijo por favor?. No tuve un buen día y me perdí en mis pensamientos, sepa disculparme- le dije con un tono de voz lo mas amable que me salio para tratar de enmendar mi error.
- Doctor, le estaba diciendo que necesitamos que realice una autopsia de rutina.

Antes de que logre seguir articulando palabras me di cuenta que llevaba puesta una bata blanca y guantes en las manos con rastros de sangre. Me acababa de enterar que era un medico forense, y pensar que siempre quise ser psicólogo, las vueltas de la vida pensé.

-Enseguida voy- respondí, al ver que el medico me miraba con una cara inquisidora, esperando una respuesta de mi parte.

Camine por los pasillos del hospital, revisaba una por una cada una de las habitaciones del hospital tratando de encontrar la sala de operaciones, hasta que finalmente, luego de estar buscando un buen rato la encontré.

Note que empezaba a sudar frío  tal vez por los nervios, tal vez porque no me daba buena espina lo que me iba a encontrar, sin embargo decidí continuar con mi labor, llegue al quirofano y encontré una mesa de acero, reluciente con el cuerpo al cual tenia que hacerle la autopsia cubierto por una sabana blanca. Me puse los guantes y empece con lo que pensé seria una autopsia rutinaria.

Cuando destapo el cuerpo veo atónito que era igual a mi, un clon muerto, demacrado, flácido y sin vida mio, tenia unas profundas ojeras y los ojos marrones abiertos, sin vida. Sin creer lo que estaba pasando y sin poder asimilarlo decido seguir con la labor que me habían encomendado.

Sin razón lógica aparente decido desmembrar a mi propio yo muerto, empiezo a sacar el brazo derecho, luego sigo con el izquierdo, voy por las piernas, quitando todo como si fuera cortando pollo. Termino de desmembrar y voy por la cabeza, decapitandola, sintiendo el peso de todos los errores cometidos irse junto con ella.

Tiro los "desechos" a la basura, como si de un juego se tratara, y abro el pecho. Presto atención únicamente a 3 órganos. El hígado, el corazón y los pulmones. Decido ir a por el hígado primero, lo extirpo y empiezo a mirarlo, le hago una pequeña incisión para comprobar el estado interno del órgano y un ataque de ira me invade, picando en pequeñas partes el órgano  En ese mismo instante siento unos dolores insoportables en el  el costado derecho del vientre, me toco y siento como si el hígado quisiera salir de mi cuerpo, estirando mi piel, y generando una pequeña elevación en esa zona.

Trato de reponerme y seguir con el trabajo. Voy a buscar al pulmón  pero lo veo muy sano por lo que hago una pequeña incisión para corrobar que todo este en orden, al comprobar que no me equivocaba prosigo con el siguiente y ultimo órgano que pensaba tocar.

Cuando termino de separar el corazón del resto del cuerpo siento que sigue latiendo débilmente  aun estando separado del resto del cuerpo. Me asusto, me asusta toda la situación en general y corto al corazón en 4 partes idénticas. Por segunda vez vuelvo a sentir dolor en el hígado y esta vez se le suma el corazón  como si mis órganos se estuvieran quejando de que este destrozando a sus gemelos.

Es tanto el dolor que sentía que genera que pierda el equilibrio y caiga al suelo, tendido en el suelo siento 4 pequeños corazones latir arritmicamente dentro mio, los cuales se van apagando poco a poco, siento la vista que se me nubla poco a poco hasta dejarme casi en la oscuridad pero viendo como el corazón destrozado sobre el plato va apagándose al mismo tiempo que el mio. Trato de pararme y salir huyendo pero no puedo, se me consume la vida, se me va todo, dejo de ver y sentir, ya no estoy allá.