viernes, 25 de octubre de 2013

Dos Caras de una misma moneda

Hola!... Te escribo porque, aunque compartimos las 24 horas del día juntos y nos conocemos hace 21 años ya, hace mucho tiempo que no hablamos. Se que pasamos muchas cosas juntos, tenemos muchas historias. Y sobre todo compartimos el mismo cuerpo. Te escribo para decirte que en estos tiempos tan difíciles donde estamos pasando una crisis inesperada, tiempos de cambios tan vertiginosos necesitamos mantenernos fuertes .

Me pongo a pensar y veo que vos siempre estas ahí para sacarme de los apuros. cuando tengo ese instinto asesino y pienso ¿Y si mato a alguien, solo para probar? ¿O si mato a algún ser querido? Me causaría mucho dolor, pero ¿Porque no?. Ahí apareces vos y me das una bofetada diciéndome "¿Como vas a hacer eso? ¿Sos pelotudo o te haces? No somos así. O cuando me deprimo vos tratas de ganarme de mano, poniendo una sonrisa. Esa maldita curiosidad que tengo. Se que no soy suicida, no soy un tipo suicida, no estoy deprimido. Pero ¿Porque no suicidarnos? ¿Porque no animarnos? Para probar nada mas. Ademas, tampoco es la gran cosa estar vivo. ¿Que pasaría si adelantamos la fecha de nuestra muerte? Lo que quiero saber es que hay del otro lado. Tengo DEMASIADA curiosidad por saber que hay del otro lado. Ahí apareces vos y me das razones para vivir, me recordas quienes somos, que hicimos, que queremos hacer. "No nos gusta eso. Es estúpido pensar en eso. Es de cobardes" me decís. Pero ¿Y si no es de cobardes? ¿Y si en realidad estamos adelantando lo inevitable por las ganas de saber que hay del otro lado? Esa terrible curiosidad que mato al gato. ¿Seremos el gato?

Pero ojo! No todo en mi es malo, ni todo en vos es bueno. Cuando me pongo metas y trato de ser responsable, de que nos vaya bien en la vida y seamos algo apareces vos y lo arruinas todo, con tus distracciones, tu hedonismo y as ganas de dejarse llevar por el placer y no el deber. Siempre pensando en lo que nos genera placer.

Siempre me ayudaste con mi timidez, o mi incapacidad para sobresalir en los grupos de personas. Lograste que la gente nos quiera, lograste que hagamos amigos. Como siempre dijiste, somos incomprendidos. La gente hace de cuenta que nos entiende, pero en realidad no lo hace. ¿Sabes porque? Porque no somos equilibrados. Cuando nos diagnosticaron depresión fue un duro golpe para vos, para los dos y no pudiste tomar las riendas de la situación. tuve que ser yo el que este al mando. Pero de un día para otro decidiste hacerlo vos y la gente no entendía "¿No estaba deprimido? Debió ser un mal diagnostico, ya esta bien" "Esta luchando y ganando, ni se le nota" "Esta fingiendo estar bien" "No le diagnosticaron nada, es para llamar la atención nada mas". Y no, la gente no nos entiende, nos tiene compasión.

Tampoco estamos enfermos. Somos raros nada mas. Pero es cierto que a veces dudo de nuestra salud mental, esos pensamientos que tenemos ¿Matar? ¿Suicidio? ¿Sexo? O ideas "flasheras" que aunque son graciosas, por ahí asustan. ¿A vos no? ¿Nunca te pusiste a pensar en todo eso?.

Creo que a pesar de ser totalmente opuestos, dos caras de una misma moneda, debemos sacar lo mejor de cada uno y combinarlos. No tener vos el control total, ni yo tampoco, sino vayamos a medias. solo así podemos superar todo. Ambos nos queremos mucho. Pero somos raros.

Este es el motivo de mi misiva. Ayúdame y déjame ayudarte a estar mejor. AYUDA.
Es mas, escribiéndote esto me sentí un poco mejor


                                                                    EL SEBAS "OSCURO"



"Puedo ser tanto la mano que acaricia y da cariño, como la que te clava el puñal. La palabra de aliento o de amor, como la frase que destruye tu autoestima"

jueves, 17 de octubre de 2013

Arroz para el Souffle

Toco timbre de recreo, el había hecho nuevos amigos. Corrió hacia la cantina a comprar algo para comer, su amigo compro una gaseosa y cigarrillos, como era su costumbre. Encontraron un banco vació donde sentarse los 3, Él, Santiago y Maria. La charla fue amena, llena de historias, chistes y novedades de la vida de cada uno.

Miraba a su alrededor la gente que lo rodeaba y entonces la vio, el amor de su vida de la mano de un conocido, que en otro tiempo supo ser amigo suyo. No lo pudo soportar, pensó que la había olvidado pero aparentemente no fue así. Decidió correr, escaparse y no verla mas.

Se paro, atravesó las puertas que lo separaban de la calle. Llego a la calle y noto que corría muy rápido, como nunca antes había corrido. Miro hacia atrás y vio que Maria había salido afuera a ver que le pasaba. Ella no entendía nada, no había visto lo que el vio, no sabia lo que el si.

Volteo de nuevo hacia adelante y llego a la esquina. Doblo y sintió un viento muy fuerte, que no le dejaba avanzar. Pero ese viento solo lo molestaba a el, las demás personas caminaban normalmente.

Avanzaba paso por paso muy costosamente. No podía terminar la cuadra. Se dijo que tenia que volver, pero no quería, no después de lo que vio. Siguió avanzando, a paso muy lento, los autos lo pasaban y sus conductores lo miraban extrañados. ¿Porque iba cubriéndose la cara de un supuesto viento que no existía?

Siguió caminando hasta llegar a la calle "Mayor y Menor". Ahí doblo a la izquierda y siguió unas 15 cuadras hasta llegar a un paseo con vista a la costa. Tuvo que sacarse las zapatillas para atravesar una suerte de alambrado que separaba la calle del paseo. Decidió dejarlas ahí, si tenia tiempo mas tarde pasaría por ellas. Se encontró a un joven caminando cerca de el y le dio curiosidad su vestimenta y la mochila que llevaba consigo. Vestía un jean roto en las rodillas y en los pies, una remera de los Rolling Stone hecha musculosa y una mochila típica de los mochileros.

- Hola, ¿sos mochilero?
- No, vengo a ver una banda que toca hoy. ¿Vos sos de acá?.
- Si, vengo huyendo de mi pasado.
- A todos nos pesa el pasado, pero hay que dejarlo atrás.
- No puedo
- ¿Por que no?
- Porque no- Y dio a entender que no quería hablar mas del tema.
- ¿Que banda venís a ver?- Pregunto para sacar nuevo tema de conversación.
- La Renga, ¿Queres venir?
- Lo decidiré en el camino

Siguieron caminando sin hablar casi hasta llegar al centro de la ciudad. Frenaron frente al shopping mas conocido de dicha ciudad. El bullicio de los autos, bocinas y la gente lo hacia sentir vivo.

- ¿Venis al reci conmigo?- Pregunto el mochilero.
- No, tomo un camino diferente.
- Como quieras. No me dijiste tu nombre. Soy Agustín.
- El nombre no importa, la ciudad es grande. No me vas a volver a ver.
- ¿Y si te veo de nuevo?.
- Llámame por el primer nombre que se te ocurra.





Siempre fuiste protagonista de tu vida? O a veces lo fue alguien mas?

domingo, 13 de octubre de 2013

Tuve la idea de hacer una novela o cuento largo, a medida que vaya teniendo ideas voy a ir publicando y actualizando, así que a mis lectores (si es que los tengo) les digo que por ahí va a aparecer incompleto, pero es porque voy a ir escribiendo de a poco. Estaría muy bueno que me vayan ayudando con ideas de como podría continuar, o como les gustaría que continuara la historia.






Se levanto temprano. Lo despertó su abuela, como siempre pasaba cuando se quedaba a dormir en su casa. Se vistió a ritmo pausado, al compás de un tango que su abuelo siempre escuchaba por las mañana. Miro su reloj y vio que eran cercan de las 6:30 de la mañana. Hay tiempo todavía- pensó, y se encamino a desayunar.

Sentía como una pequeña brisa fresca le daba de lleno en la cara, siempre las mañanas en las que se quedaba a dormir en lo casa de sus abuelos tenían un tono especial, o eso pensaba el. Lo sentía como una pequeña aventura, dormir en una cama ajena, sentir la dureza del colchón, sentir el olor a "viejo" como el lo denominada al olor producido por la humedad mezclada con productos de limpieza. Llego a la esquina esquivando al doberman de los vecinos, siempre le había dado miedo ese perro porque cuando era mas chico lo corrió y tuvo que subirse arriba de un auto y esperar que el dueño del perro lo encerrara para poder tranquilizarse de ese susto.



martes, 1 de octubre de 2013

Ay! Carlos Ay! Carlos

"Dos bombos a cada lado de mi oreja". Nadie había preguntado nada pero el respondió igual. Así era Carlos, un tipo común y corriente. Refinado en el andar, de paso alegre. Ese bigote le quedaba estupendo le haba dicho hace unos días doña Ernesta, la vecina del 5to B, vieja amable si las hay.

Empezó la mañana desayunando un café con leche con medialunas, compradas en la panadería de la esquina. Lorena; su concubina, decimos concubina y no esposa porque nunca formalizaron la relación; era una mujer de esas que prefieren borrar toda la oración a corregir el error al principio de la palabra. Mujer testadura, pero hermosa a la vez, su testarudez se había ganado el titulo de "tierna"por sus allegados.

Luego de leer el diario y vestirse para ir a trabajar cogió el auto y tomo rumbo al consultorio, era medico anestesiologo. Fue una tarde tranquila, dándole tiempo para sus dos pasatiempos favoritos. Ver a su equipo virtual ganar los partidos y poder fumarse un cigarrillo mientras toma mate.

Lorena se quedo en su casa, limpiando, esperando que llegue la llamada del trabajo anunciándole como salieron las ultimas ventas de la concesionaria. Su pelo, su sonrisa y su actitud picara se ganaba los corazones de los clientes, concediéndole todos los favores de su jefe.

Todo iba bien, su vida era perfecta, ambos eran libres. Los dos eran felices.




Hasta que ella se fue








Tengo los dedos fríos
Eso pasa por confiarte
Todo da vueltas
Estoy re loco
Hay algo raro con la computadora
Se me movió la pantalla para donde no tenia que ir
Como la cagaste corazón, arruinaste nuestra nada